¡Un día que pensé que el amor no sería para mí y descubrí que no es así!
- Pipe Gomez

- 12 sept 2018
- 4 min de lectura
Bueno, qué bonito es hablar del amor ¿no?, creo que todos hemos pasado por esa etapa, de mariposas, de ilusiones, de corazones rotos y lágrimas. Por lo cual no es fácil contar ciertas cosas de nuestra vida y más si esas cosas tienen la palabra amor por alguna parte.
Les contaré algo que creo que escasamente cinco personas sabían, y es que durante mucho tiempo anhelé un amor, cuando era casi el único soltero de los distintos grupos de amigos que tenía, anhelaba un amor, estaba cansado de estar saltando de cariños momentáneos o de ser el violinista perfecto, quería sentir eso que alguna vez había sentido y que desde diez años atrás no sentía.
Creo que busqué amor en muchas partes, quise ser lo que una persona pensara al irse a dormir y al despertar, pero la realidad es que todos fueron intentos fallidos, hasta cuando abrí un nuevo capítulo a mi historia, este capítulo, si muchos lo conocen y la verdad estoy orgulloso de haberlo hecho, un día decidí enfrentarme a un nuevo reto, (Está claro es un resumen pequeño de la historia que contiene ese capítulo en mi vida), ese reto fue decirle a la persona que me gustaba que quería algo con ella, en el pasado ya había tenido varios golpes en el amor y sobre todo en el momento de mostrar mis sentimientos.
Aquella noche estaba bañada por una luna llena, el frío era increíble, la música del salón se escapaba a través de las vibraciones de los vidrios que rodeaban el sitio, en más de un momento traté de llevarla a parte para hablar, creo que ella lo sospechaba, soy una de las personas que se le nota mucho las emociones, y en esa ocasión el nerviosismo salía por los poros.
Esa noche lo único que pasaba por mi cabeza era que todo saliera bien, tenía miedo que de todo lo que habíamos estado hablando tiempo atrás fuera solo una cordialidad, yo no quería arruinar nada, y de pronto mi cabeza dejó de controlar mi boca, y fue mi corazón el que se posesionó completamente de mí, la reacción no fue la esperada, sentía que había echado todo a perder (saben lo complicado y duro que es tener a centímetros la persona que te gusta y que además ya lo sabe, ¿Y tu cabeza solo piensa que la embarró?), eso es una sensación bastante fea, pasaron algunos días, y la ansiedad me mataba, pero quise darle su espacio.
Para no entrar en tantos detalles, después de esos días, todo cambió, de una manera que creo que no esperaba , las cosas cambiaron radicalmente para bien, uno de esos anhelados sentimientos se cumplía, empecé a ver mi mundo con un poco más de color, ya la gradación de grises en mi vida empezaba a parecer más un cuento coloreando que una historia sombría de televisión, de repente aprendí a ver lo que antes no veía bien y era que después de tantos tropiezos y dolores, llegue a pensar que el amor no era para mí.
Pasó el tiempo y entonces a la niña por la cual por primera vez en mi vida de frente sin rodeos le expresé mis sentimientos abiertamente, era mi novia, (Es una historia que tal vez algún día me atreva a contar porque la verdad desde mi perspectiva es una historia que vale la pena contar, debo admitir que la felicidad que viví en ese entonces ayudó a edificar el hombre que soy hoy) y tengo que decir que si la persona de que estoy hablando lee esto, gracias por esos buenos y lindos momentos, sobre todo gracias por las buenas enseñanzas, y otras cosas que ya te dije en cierto momento, espero que te encuentres bien.
Aunque en la actualidad no estoy junto a esa persona me siento orgulloso de que entre en ese mundo extraño del amor, donde hay subidas y bajadas, pero que muchos creen que no es para ellos, así como en su momento yo sentí que no era para mí, entonces la vida me dio una bofetada y me dijo que estaba equivocado, incluso hoy en día que no estoy junto a esa persona que tanto amé, conocí otro tipo de amor, que tal vez muchos olvidamos, tal vez “nos hacemos los de las gafas” frente a ese amor propio que debe ser muy importante en la vida de un ser humano, y no podemos dejar a un lado por nada, una de las invitaciones que quiero hacer en esta ocasión es: dedíquese un día a usted, ámese con locura, medite, duerma, lea un libro, haga ejercicio, salga a comer, al cine, a la peluquería, a comprar ropa, en fin lo que quiera, pero dedíqueselo a usted, y si tiene pareja invite a su pareja a lo mismo.
Ahora me pregunto si es posible que alguien más haya tenido esas oportunidades de amar y ser amado, de tener miedo de amar, de tener miedo - por qué no - de lastimar a alguien, si alguien ha tenido una historia similar de arriesgar todo por confesar lo que siente, creo que en esa asignatura de la vida todos hemos tenido historias en común, algunos con más suerte que otros y hoy amigos les puedo decir que la verdad sin saberlo he sido de los que han corrido con suerte.
Y quiero en este especial post dejarles algunas frases:
“Que amar no te dé miedo, que te de miedo a vivir sin nunca haber amado” -Pipe Gómez
“No tengo miedo de volver a amar, tengo miedo de nunca poder volver a amar” - Pipe Gómez




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