¡Sonrisas y más sonrisas!
- Pipe Gomez

- 12 sept 2018
- 3 min de lectura
Hola queridos lectores, el post de hoy quiero hablar de algo que por los últimos días me tiene embobado, las sonrisas.
Ese gesto que se dibuja en los rostros de las personas cuando están feliz, cuando se ponen su armadura, cuando no pueden evitar sentirse así.
La última vez que estuve cantando en una tarima tuve una experiencia increíble, aparte de los nervios normales de enfrentarse al público, hubo una sensación que hasta el momento no había sentido mientras cantaba, por primera vez en mi corta experiencia en las tarimas, me sentía tan libre ahí arriba que fue inevitable sonreír, a lo que obtuve una sonrisa de regreso, luego desvíe mi mirada un poco y vi la gente que estaba ahí, algunos grababan con su celular ( y si leen esto porfa envíenme los videos) otros cantaban, otros solo observaban.
Pero el post es más allá de eso que les acabo de contar, es que basto una sonrisa en uno de los momentos tensionantes de cualquier persona para nuevamente ( porque siempre me he considerado un fan de las sonrisas) quitarme las gafas de sol y querer ver las sonrisas de las personas, saben? creo que todos tenemos varios tipos de sonrisas, esas que esconden toda una felicidad, o las que esconden un gran dolor, las que esconden secretos, las que invitan a un momento, las que están para reconfortar, o simplemente las que solo están.
Y aquí viene la historia, les quiero contar que durante una época mi larga de mi vida, no fui mucho de sonrisas en las fotos, prefería las muecas, los gestos o la seriedad, lo que hoy en día creo que denotaba un poco de lo que pasaba en mi interior, un cascaron que tenía muchas cosas en su interior, pero ninguna de ellas involucraba una sonrisa. y no me mal interpreten muchas cosas me hacían feliz, durante ese tiempo pensaba que las personas ajenas eran las únicas que podrían generar sonrisas en mí, una teoría que se derrumbó tan rápido como se creó, después de muchos años atribuí mi nueva faceta de sonrisas a las personas con las que convivía, y fue hasta que tuve un despertar energético, revelación universal, reconexión espiritual como lo quieran llamar, no con la deidades naturales, ni con Dios, ni como lo quieran llamar, sino conmigo mismo, con mi propio universo, y comprendí que esa sonrisa siempre estuvo en mí, ese poder divino de sonreír siempre dependió de mí, no de nadie más.
Mire atrás y pensé estuve muchos años confundiendo el poder de la sonrisa con la compañía de otro ser, y hoy comprendo que esa sonrisa que yo veía en las otras personas, era solo un reflejo de mi sonrisa (aunque yo no sonriera aun) hoy mientras escribo este post pienso que a veces solo sonreímos porque es inevitable no devolverle las sonrisas a ciertas personas, pero bueno me desvíe mucho del tema, retomo.
Cuando comprendí el poder de mi sonrisa y el efecto que generaba en mí, supe que las sonrisas no solo son un símbolo de felicidad, son protección, son satisfacción son verdad, son mentira, son certeza, son tantas cosas… que creo que no existen palabras suficientes para yo poder expresarlas tan sencillamente.
Ahora mi invitación es la siguiente, hay momentos en la vida donde es inevitable perder un poco de esa mágica sonrisa, pero me gustaría que tú que estás leyendo, la próxima vez que la lluvia te moje, le sonrías, que cuando alguien te dañe, le sonrías, que cuando algo no te guste le sonrías. pues te aseguro que si no recibes una sonrisa de vuelta, sabrás que por más difícil que se torne la vida, siempre tendrás tu sonrisa y si hagamos referencia al dicho “ al mal tiempo hacerle buena cara “
Te hago esta invitación a sonreírle a un extraño, a un vigilante, a la señora de aseo, al tendero, al conductor del bus, del taxi, del Uber,, a sonreírle a tus seres queridos, a tus amigos a todos, pues nunca sabemos quién pueda necesitar una sonrisa, y sobre todo te invito a que seas insignia, que seas pilar, que seas ejemplo, que te pongas las gafas de ver el mundo de la sonrisa . y que por que no generes sonrisas nuevas y las devuelvas.
Te invito sobre todas las cosas que acabo de mencionar, a siempre sin importar como la vida se torne a que nunca dejes de sonreír, “Sonríe, sin importar cuantas gotas de lluvia recorran tus mejillas, sonríe” pg.




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